Ya se nos volvió al fogar. Allí dónde el faro romano todavía alumbra, marcando a los barcos dónde llega la península en la que vive la ciudad vieja. Allí dónde Breogan tiende su manto y os pinos hablan.Una asignatura para terminar la licenciatura, el CAP y un curso más de la escuela de idiomas, así como algo de trabajo, del que escasea por estas tierras, la llevaron allí por unos meses y La Bien Cercada se quedó triste. Tanto que varios metros de muralla se cayeron el mismo día que partía en tren, por mucho que un conocido profesor de geometría descriptiva hubiera avisado del mal estado hace años en el "plan director de la muralla", pero todos sabemos como es esta Junta nuestra y en qué lugar tiene a estas tierras leonesas. Ahora a llorar y lamentarnos.
Pero no nos entristeceremos pues seguimos adelante, avanzando poco a poco. Por fin terminamos con la última asignatura que arrastrábamos desde hace años y pronto esperamos presentar el proyecto de fin de carrera... al fin. Y en breve volveremos a reunirnos con otra cosa pendiente que cerramos.
Mientras tanto seguiremos escribiendo, a ratitos, de vez en cuando, porque sí.
Muchos besos desde aquí y desde allí.