La Odisea. Parte II
“justo cuando encontré las respuestas a la vida, me cambiaron las preguntas”
Un buen día iba Manu a la pelu a volverse persona, harto ya de ser confundido con bola de pelo sobre cuello y demás áreas corporales; mientras Marta iba a soportar gritos y violentas reacciones de su profesor de autoescuela… Marta terminó su sesión de terapia de descarga (que ejerce, lejos de por módicos precios, más bien pagando y con creces) para el petardo de su profe, cuando Manu aún estaba esperando su turno en la barbería (o lo que fuese). Como había taaaaaantos jaleos intuidos por hacer, Marta decidió aprovechar el tiempo yendo al CAISS (Centro de Atención e Información de la Seguridad Social) de San Pedro de Mezonzo (al lado de la casa de su mami y muy cerca de la autoescuela). Allí se encontró con la cola habitual, que suele salirse del centro en días claros y frescos mientras que, en los días lluviosos, tiende a contraerse sobremanera saturando la entrada. A diferencia de otras ocasiones, se daba una rareza que duró muy poco, pero que vino de perlas a Martiña Calamidad: el mostrador de información se hallaba despejado del lado de los que andan perdidos y ocupado por una persona ociosa en el lado de los que aprobaron la oposición pertinente y consiguieron plaza.“justo cuando encontré las respuestas a la vida, me cambiaron las preguntas”
Hay cosas que uno sabe como por ciencia insuflada, inyectada o infusionada en sus jugos cerebrales, allá por la región donde reside la intuición, al borde del conocimiento subliminal o el subconsciente. Nosotros sabíamos que había una TSE, por entonces aún no tan familiar y conocida como “la tarjeta europea esa” o apelativos semejantes; así que nos preparamos para obtenerla, que no debía ser difícil.
¡Oh, milagro! ¡Ahora o nunca!
Y allá fuimos yo y mis desgracias, con ingenua despreocupación y colmadas de la tranquilidad de quien da por hecho, de la decisión de quien sabe lo que hace… de las mentiras infiltradas entre los mortales…
“… pero tú no puedes llevarte la tarjeta”, “¿cómo?”
Empezaba a formarse la cola de impacientes.
“no vas a poder hacerte la tarjeta”, “¿por qué?” “porque no estás trabajando” “¿eh?”
Los impacientes de primera línea resoplan y miran a los lados. Están llegando más y más impacientes.
“¿estás trabajando?” “no” “entonces no tienes asistencia sanitaria” “¿quééé?”
Resoplidos, pesos de cuerpo volcados alternativamente sobre uno y otro pie. Más impacientes.
“que no tienes asistencia sanitaria aquí, en España, por eso no puedes hacer la tarjeta europea”
Desisto por hoy en relación con mi caso e inicio caso-Manu, descubriendo que la TSE (Tarjeta Sanitaria Europea) tiene una validez de tan solo 15 días en el caso de estar cobrando el paro…
Asombroso, pero cierto: no tengo asistencia sanitaria, así sin más, sin previo aviso. Sensación de caída y estampamiento cual calcomanía. Esa misma sensación que se genera siempre que una realidad encubierta aflora sin dejar un solo intersticio donde habite la duda, y destruyendo la rotundidad de la mentira social por la que siempre había sido sustituida.
De esta manera nace una nueva línea de investigación…
STEP BY STEP 2CAISS de tu ciudad: antes de hacer nada, asegúrate de cuál es tu situación ante la Seguridad Social española. Entonces, si tienes acceso, solicitas la TSE, y si no te dejan, pregunta por el certificado provisional sustitutorio (y ten en cuenta que te hará falta tu certificado digital para solicitarlo).
4 comentarios:
???????????????, parece algo de otro planeta, ¿segura de vlo que oiste?
nosotros la solicitamos para viajar a Bruselas, 5 minutos y una tarjeta para un año.
¿quien dice que no tienes derecho a la asistencia nsanitaria?
mira a ver si te equivocaste de oficina o estaba la funcionaria de limpieza supliendo a la titular en su rato de bocadillo
Mi caso sera diferente por que soy extranjera pero al ir a solicitar mi numero de seguridad social para darme de alta en la asistencia sanitaria me dijeron que por mi sola no tengo derecho a la asistencia sanitaria, que o estaba trabajando (como en tu caso Martha) o me tenia que dar de alta como beneficiaria de Carlos (en este caso por ser mi marido), asi que mejor pide una segunda opinión no vaya a ser que eso de la funcionaria de limpieza sea cierto, jejeje
me comenta mi compañera que su hija se fue, no estaba trabajando y desde luego no la pusieron ninguna pega
esto me consuela, ¡todos estamos igual de engañados! jeje
Tienes asistencia mientras trabajas, durante 3 meses después del último trabajo, mientras cobras prestación por desempleo o pensión por la razón que sea, mientras estás de baja... y durante 3 meses después de cualquiera de estos casos.
Yo llevo un año sin cotizar y sin chupar del bote, por tanto, he perdido acceso al juramento hipócrita.
Claudia, es el mismo caso. Por mí misma no tengo derecho. Lo adquiero (y tú igual) al trabajar aquí o mediante otra persona que me acoja.
Más sobre esto en el próximo capítulo (que todo tiene arreglo si uno da las vueltas suficientes para dar con las personas eficientes).
Saludos! :)
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